kerly
Poeta recién llegado
Estos versos son tuyos (Mari).
Tu mano y la mía.
Que tan dulce esa luz de tu mirada,
que tan anhelada fantasía,
que bellas mejillas rosadas
y que frondosa la calma de tu abadía.
Puedo oírte en mis plegarias,
en las melodías de canciones aledañas
tu dulzura empaña
mis más inquietantes rimas diarias.
Sin ti
mis soledades gobernarían el averno,
desaparecerían mis risas y alegrías
como flores en invierno.
De mojar la almohada con tus gemidos
¿Que podría darte a cambio dinga
una atardecer de costas en febrero
o el eco de murmullos pasajeros?
Al verme con una idea cruda,
y las sabanas me muestran tu espalda desnuda
abrazo tus cabellos castaños
a la tibieza de mi pecho
mientras le pregunto al destino
que habré hecho
para tener a tan perfecta mujer en mí camino.
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