dark mind
Poeta recién llegado
Tomé tu mano, te vi a los ojos y te dije que te amaba. Después de eso solo recuerdo tus labios en los míos, el calor de tu cuerpo que iba acercándose cada vez más y que pronto se hizo uno con migo.
Cuando terminó el sueño, cuando desperté, tú ya no estabas a mi lado; solo quedó tu recuerdo en mis sábanas, tu marca en mi inocencia y tu aroma en el aire de mi cuarto.
Ya nada era igual, cada cosa se veía tan distinta a pesar de que su forma era la misma. Mi visión del mundo se transformó, ya no era una niña.
Pasó un rato y lo único que quería era verte una vez más, saber si te habías sentido como yo. Te busqué una y otra vez y tú no apareciste. Sentí miedo al principio, luego se convirtió en decepción.
Tiempo después, cuando cayó la noche, me acosté en mi cama y dormí. En medio de la obscuridad escuché una respiración cansada, tu peso se distribuyó sobre mi cuerpo y de nuevo tus labios, entonces entendí...
Cuando terminó el sueño, cuando desperté, tú ya no estabas a mi lado; solo quedó tu recuerdo en mis sábanas, tu marca en mi inocencia y tu aroma en el aire de mi cuarto.
Ya nada era igual, cada cosa se veía tan distinta a pesar de que su forma era la misma. Mi visión del mundo se transformó, ya no era una niña.
Pasó un rato y lo único que quería era verte una vez más, saber si te habías sentido como yo. Te busqué una y otra vez y tú no apareciste. Sentí miedo al principio, luego se convirtió en decepción.
Tiempo después, cuando cayó la noche, me acosté en mi cama y dormí. En medio de la obscuridad escuché una respiración cansada, tu peso se distribuyó sobre mi cuerpo y de nuevo tus labios, entonces entendí...