rosa sunde
Poeta recién llegado
Debí dejarte ahogar
en ese sueño, perderte
entre las arañas
frivolas y hambrientas
del inconciente.
Debi no encantarme
con tu risa, ni pensar
que eran ciertas tus palabras.
No eres más que otra pluma
volando entre los bosques,
desprendida de quien
sabe que horrible ave,
acariciando uno a uno
los árboles que esbozan
una sonrisa a tu pasar
Debi haber huido
en ese instante
en el que noté
tu mirada tan fría.
Mis desesperadas ganas
de ganarle a la soledad
me hicieron el daño
de quedarme ahí sentada
frente a tus ojos
y mis verborragicos labios
me desnudaron para sentir
aún más el frío.
en ese sueño, perderte
entre las arañas
frivolas y hambrientas
del inconciente.
Debi no encantarme
con tu risa, ni pensar
que eran ciertas tus palabras.
No eres más que otra pluma
volando entre los bosques,
desprendida de quien
sabe que horrible ave,
acariciando uno a uno
los árboles que esbozan
una sonrisa a tu pasar
Debi haber huido
en ese instante
en el que noté
tu mirada tan fría.
Mis desesperadas ganas
de ganarle a la soledad
me hicieron el daño
de quedarme ahí sentada
frente a tus ojos
y mis verborragicos labios
me desnudaron para sentir
aún más el frío.