Caminando entre mis sueños,
danzando entre mi mente
y aun en mis ilusiones
siempre has estado presente.
Amor y poesía nacieron aquella noche
en la que por primer vez vi tu sonrisa
y tus cabellos...
acariciados suavemente por la brisa.
Mentiría si dijera
que no dio un vuelco mi corazón
cuando tus labios pronunciaron un te quiero...
nunca antes la locura dominó tanto a la razón.
Inspiración infinita obtengo
solamente con ver tu mirada
que al igual que el firmamento
siempre estará iluminada.
La magia de tus ojos
mi alma atrapa y encanta
y tu voz me recuerda a aquella canción
tan hermosa que en silencio se canta.
Aunque hoy me encuentro lejos
tu nombre nunca he de olvidar
tu nombre... Que entre estos versos está oculto
¿Sabes tú dónde lo hallarás?