Vevero
Poeta reconocida en el portal
Es otra la voz que baña mis entrañas ahora;
y a pesar de no saber cuántas veces ya olvidé tu nombre,
en mi costado sigue esa llaga ardiendo.
¿Hasta cuándo ha de doler tu ausencia?
Ya la piel no te reclama,
ni te beso las pupilas en la cama,
pero tu nombre viene a olfatearme la frente,
a lamerme las manos que sangran...
Y yo, que ya no soy su dueña,
maldigo la memoria de la ausencia.
y a pesar de no saber cuántas veces ya olvidé tu nombre,
en mi costado sigue esa llaga ardiendo.
¿Hasta cuándo ha de doler tu ausencia?
Ya la piel no te reclama,
ni te beso las pupilas en la cama,
pero tu nombre viene a olfatearme la frente,
a lamerme las manos que sangran...
Y yo, que ya no soy su dueña,
maldigo la memoria de la ausencia.