jorgebelleret
Poeta fiel al portal
Diez de la mañana,
resaca navideña de brindis sin turrón.
Tus mejores deseos por celular,
mi corazón atado a una utopía
que he desempolvado
desde que te conocí.
Dolor de cabeza que llega puntual
a la cita que nunca ofrezco.
Un año más y uno menos
en la cuenta que suma y sigue.
El tumor de los años
ganando terreno en mis sienes.
Balance sin hacer balances,
regalo el rojo de mis números.
Ni culpas, ni sueños rotos,
ni amigos perdidos,
ni lo que pudo ser y no quiso.
Estoy aprendiendo a creer
desde que besas mis boca.
Estoy creciendo recto y fuerte
desde que bordas mis sueños.
Rozando lo inalcanzable,
viendo a dios en tus pupilas,
qué fácil se recupera la fe.
Abriendo la puerta de una vida
ante tantas otras que dejé atrás.
Sé que quemaré mis naves
al llegar, por fin, a tu orilla.
 
resaca navideña de brindis sin turrón.
Tus mejores deseos por celular,
mi corazón atado a una utopía
que he desempolvado
desde que te conocí.
Dolor de cabeza que llega puntual
a la cita que nunca ofrezco.
Un año más y uno menos
en la cuenta que suma y sigue.
El tumor de los años
ganando terreno en mis sienes.
Balance sin hacer balances,
regalo el rojo de mis números.
Ni culpas, ni sueños rotos,
ni amigos perdidos,
ni lo que pudo ser y no quiso.
Estoy aprendiendo a creer
desde que besas mis boca.
Estoy creciendo recto y fuerte
desde que bordas mis sueños.
Rozando lo inalcanzable,
viendo a dios en tus pupilas,
qué fácil se recupera la fe.
Abriendo la puerta de una vida
ante tantas otras que dejé atrás.
Sé que quemaré mis naves
al llegar, por fin, a tu orilla.