Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dueles en este tiempo de ciegos y sordos.
Hay una costilla muda que muerde
el espacio de mis sueños vírgenes,
y con ella aun titila el altar sagrado.
El silencio desangra a diario,
es un remolino
donde las noches de insomnio no perdonan,
donde los amaneceres son olas de llanto.
Mi amor te espera detrás de esta tormenta,
en la cual las rodillas se doblan en súplica
para guardar bajo este tierra húmeda
tu dulce sonrisa como el néctar de una rosa.
Mis huesos recitan tus versos,
mientras yo dejo encendida la llama azul
en el templo de los anillos,
donde pregunto
-¿me amas?-
Hay una costilla muda que muerde
el espacio de mis sueños vírgenes,
y con ella aun titila el altar sagrado.
El silencio desangra a diario,
es un remolino
donde las noches de insomnio no perdonan,
donde los amaneceres son olas de llanto.
Mi amor te espera detrás de esta tormenta,
en la cual las rodillas se doblan en súplica
para guardar bajo este tierra húmeda
tu dulce sonrisa como el néctar de una rosa.
Mis huesos recitan tus versos,
mientras yo dejo encendida la llama azul
en el templo de los anillos,
donde pregunto
-¿me amas?-
:: y estrellas