despertando
Poeta adicto al portal
Aprendí a no tenerle miedo
a los hombres (homo-digitalis)
ni a las violentas guerras
que asolan los países de Oriente,
ni a los monstruos que se esconden
tras los lujosos muros
y las injustas fronteras
de este culpable mundo.
Aprendía a enfrentarme
a aquello que no me gustaba,
a dar la cara ante el miedo y la mentira,
que tu débil mente
trataba de imponerme.
Tú te rebelaste al Amor,
yo me rebelé a tu sinrazón,
a tu necio poder,
a tu oscura intención
y a tu astuta deshumanización.
a los hombres (homo-digitalis)
ni a las violentas guerras
que asolan los países de Oriente,
ni a los monstruos que se esconden
tras los lujosos muros
y las injustas fronteras
de este culpable mundo.
Aprendía a enfrentarme
a aquello que no me gustaba,
a dar la cara ante el miedo y la mentira,
que tu débil mente
trataba de imponerme.
Tú te rebelaste al Amor,
yo me rebelé a tu sinrazón,
a tu necio poder,
a tu oscura intención
y a tu astuta deshumanización.