LuKaS
L'enfant terrible
Tus pensamientos son el eco en la nostalgia,
de algunos de los versos que hoy te escribo.
Una pocas líneas, para semejante presencia.
Si pudiera, te habría quitado de este todo,
para que, con tus propios ojos como testigo,
vieras que, mas allá de tí, no hayarás nada.
Tu nombre, transmite la paz de la mejor sinfonía;
tus acordes, a veces, suenan un poco a melancolía,
pero, en tu compañía, se disfrutan eternamente.
Silencias al silencio, sin decir una palabra.
Y si se oye tu voz, es la música quién calla,
porque tus notas son mejores que su canto.
Con tu profunda sencillez, compleja en absoluto,
maravillas a todo el que se aventure a conocerte.
Debe ser que la gente, en su mundo adulterado,
no está acostumbrada a la belleza en estado puro.
Quien ha tenido el placer de contemplarte,
y ha sentido tu templanza en un instante,
sabe bien que, sería un gran error dejarte,
porque eres tú, quien llena el alma de alegría.
Ni el cielo es suficiente para premiarte,
pero de todo lo poco que puedo darte,
que sean mis palabras las que te digan,
que no tengo suficiente para pagarte,
toda la paz que me regala tu armonía.
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