Dracorp
Poeta fiel al portal
Tú calido tiempo,
Tendiendo tus dedos
sobre mi tibio rostro
y en tenues brisas
marcando de misteriosa forma;
Las huellas, las cicatrices del carácter.
Tú sastre perfecto;
de mística aguja
bordando indiferente
lentejuelas del destino.
Ingeniero civil;
que levanta imperfectos caminos,
tomando ventaja de cada caída
para cernirnos en brazos del pulpo,
brazos arteros que en cada ventosa
enseñan un nuevo designio.
Tú místico boticario;
que sin saber como
el alma remiendas
y formas la risa,
que traes nefasto
el engaño narcótico
al que llamamos amor.
Tú de indiferente mirada
y crueldad pasmosa,
eres sabio y peregrino,
nadie te detiene
o te de domina.
aunque no falte pingüino
que en acera newyorkina
tiente tu dominio
Ay tiempo viejo certero
¿De ti que sabemos?
No mucho eso creo
solo la grata palabra
el tiempo pasa
Ay tiempo sabio eterno
permíteme en tus designios perderme
sin abrazar ningún destino,
solo esperando las piedras
que generosamente
pondrás en el camino.
Tendiendo tus dedos
sobre mi tibio rostro
y en tenues brisas
marcando de misteriosa forma;
Las huellas, las cicatrices del carácter.
Tú sastre perfecto;
de mística aguja
bordando indiferente
lentejuelas del destino.
Ingeniero civil;
que levanta imperfectos caminos,
tomando ventaja de cada caída
para cernirnos en brazos del pulpo,
brazos arteros que en cada ventosa
enseñan un nuevo designio.
Tú místico boticario;
que sin saber como
el alma remiendas
y formas la risa,
que traes nefasto
el engaño narcótico
al que llamamos amor.
Tú de indiferente mirada
y crueldad pasmosa,
eres sabio y peregrino,
nadie te detiene
o te de domina.
aunque no falte pingüino
que en acera newyorkina
tiente tu dominio
Ay tiempo viejo certero
¿De ti que sabemos?
No mucho eso creo
solo la grata palabra
el tiempo pasa
Ay tiempo sabio eterno
permíteme en tus designios perderme
sin abrazar ningún destino,
solo esperando las piedras
que generosamente
pondrás en el camino.