Tus cabellos bailando vientos de primavera,
mis amores que navegan en un mar de envidias,
que son envenenados por celosas insidias,
ignoran que soy yo a quien tu corazón venera.
Mi soberbia se muestra distante y altanera,
decora mis actos con clamorosas desidias
hollando senderos de traiciones y perfidias.
Destruyendo y arruinando mi alegría entera.
Y no obstante percibo en tu cara nacarada
recelos de amores que no son correspondidos.
Nostálgica tristeza al sentirte despreciada.
Tú, que tu corazón está herido y afligido,
con tu alma rota que está sangrando desgarrada,
me sigues profesando un cariño agradecido.
xxx
Churrete
::