Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Tus inoportunos susurros
vinieron a invadir las
deshabitadas
nubes de mi cielo
cuando apenas mis heridas
habían terminado de
cicatrizar por tanto eclipse.
Siempre quisiste dejar en mi memoria
el inútil hedor de tus venenos.