Ana María Giordano
Poeta que no puede vivir sin el portal
Tus jugadas
En la cálida dulzura de tu boca
y en la penumbra
de la noche estrellada,
con la luna que reía
me abrazaste
en nuestra cama.
Y entre sábanas de raso
con jazmines
y con velas,
totalmente enamorada,
me besaste
tiernamente...
Con tus sabios roces de maestro
en mi cuerpo dejaste las señales.
Seductor incorregible siempre eres
por eso sin cordura
me enseñaste del placer,
...muchas jugadas.
Ana María Di Bert Giordano
