nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
En medio de mis noches se derraman
por mi cuerpo todas tus locuras,
cada beso tuyo despierta en mi alma
un sin fin de lujuriosas aventuras.
Tus besos ardientes queman mis labios,
con esas huellas que graban, en ellas me inundo
y entre suaves susurros me dices
¡Que eres el hombre más feliz del mundo!
Quiero que me sientas como el agua cristalina,
que se va filtrando en cada poro de tu piel,
envolviéndote con mis besos y caricias
para disfrutar una pasión de alto nivel.
Con tus deseos mi cuerpo se estremece,
en mi pecho siento los latidos de tu corazón
cuando nos fundimos en fuego vivo,
el ritmo se acelera, llegando a perder la razón.