Irving Guerra
Poeta recién llegado
Mirar ahí, donde el cielo parece de otro color y mi rostro se refleja diferente, mas vivo que en el espejo de mi closet, ahí donde las palabras son leídas y no escuchadas, ahí donde al cerrarse lo que está al rededor se oscurece y la imaginación hace su aparición como viento de otoño, casi invernal.
Mirar tus ojos, ojos que me muestran otro mundo, ojos que no viven en donde yo y sin embargo los siento tan míos al verlos viéndome, y tan tuyos al escuchar tu forma de ver el mismo lugar donde yo vivo.
¿Por que tendré tanta suerte de encontrarte hoy? Las sombras blancas del cielo contienen formas y figuras que son percibidas de distinta manera, pero coincidimos en que son muy bellas.
Mírame de nuevo con esos ojos, mírame y déjame mirarlos, quiero ser aquel que veo que se refleja en ellos, aquel que amas, aquel que te cuida.
Mirar ahí, donde los colores tienen distintos tonos y las personas cosas nuevas que portar, ahí, donde el solo hecho de verme, me hace tan feliz.
Mirar tus ojos, ojos que me muestran otro mundo, ojos que no viven en donde yo y sin embargo los siento tan míos al verlos viéndome, y tan tuyos al escuchar tu forma de ver el mismo lugar donde yo vivo.
¿Por que tendré tanta suerte de encontrarte hoy? Las sombras blancas del cielo contienen formas y figuras que son percibidas de distinta manera, pero coincidimos en que son muy bellas.
Mírame de nuevo con esos ojos, mírame y déjame mirarlos, quiero ser aquel que veo que se refleja en ellos, aquel que amas, aquel que te cuida.
Mirar ahí, donde los colores tienen distintos tonos y las personas cosas nuevas que portar, ahí, donde el solo hecho de verme, me hace tan feliz.