Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Tuya
Yo no busque tu rostro esa tarde,
Ni me metí en tus ojos para amarte;
¡Fue casualidad o causalidad? No lo se…
Pero aquí te guareces hoy fuertemente
En este espacio entre mi pulmón izquierdo
Y la fractura de tiempo en mi costilla.
Ni me metí en tus ojos para amarte;
¡Fue casualidad o causalidad? No lo se…
Pero aquí te guareces hoy fuertemente
En este espacio entre mi pulmón izquierdo
Y la fractura de tiempo en mi costilla.
Se detuvo el transitar de los segundos
Dejando de existir por consecuencia
Los minutos, las horas y los días
Y así se hizo perpetuo este sentimiento
Que nació sin conciencia plena,
Sin el sabor de tus besos,
Sin el aroma de mis cabellos en tus dedos;
Dejando de existir por consecuencia
Los minutos, las horas y los días
Y así se hizo perpetuo este sentimiento
Que nació sin conciencia plena,
Sin el sabor de tus besos,
Sin el aroma de mis cabellos en tus dedos;
Así se engrandeció este extraño amor
En las dudas de distancias,
En la ausencia de almohadas de por medio.
Solo la fé y la alegría de momentos
Dio la forma a lo que hoy estamos viviendo;
En las dudas de distancias,
En la ausencia de almohadas de por medio.
Solo la fé y la alegría de momentos
Dio la forma a lo que hoy estamos viviendo;
Sabio es el destino, piadosa la voz del eco
Que hizo retumbar nuestros corazones
Y obligarlos a sentirse vivos…
No dije amarte había candados puestos.
Que hizo retumbar nuestros corazones
Y obligarlos a sentirse vivos…
No dije amarte había candados puestos.
Hoy ves mis pupilas y sabes la verdad;
Esta verdad desbordada sin cortapisas
Para llegar a ti, y entregarte mi vida…
Esta verdad desbordada sin cortapisas
Para llegar a ti, y entregarte mi vida…
Mary C. López.
01.11.2009/México
*Pensando en ti.
01.11.2009/México
*Pensando en ti.
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