ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Última llamada.
Qué tan difícil es amar o encontrar el amor, nadie lo sabe.
Hay barreras inviables, los ojos pueden ser una de ellas,
puede ser una ventana o una puerta, cerrada o abierta.
puede ser un mar , sumergirse en él y respirar,
o caer en lo profundo , en un abismo sin fondo.
Hay miradas perdidas... sin saber a dónde van.
Hay manos que quisieran abrazar,
hay deseos con las manos en el corazón.
¿A dónde van mis manos?
¿A dónde va mi corazón?
¿Dónde se quedaran mis besos…
cuando encuentre el amor?
Una pluma se ha caído de mis alas mientras volaba
indefensa ante el viento, ¿caerá en el mar o en desierto?
distante o junto a ti,
si distante te acercas en el pensamiento,
si es junto a ti… ahí será su fin.
La equis está marcada, tiene su punto de cruce,
¿se cruzarán los destinos?
Hay que hacer que suceda.
En el parpadeo, los guiños dejan ver intenciones,
una mirada me da la respuesta.
Si no se compran los tickets no se puede ganar
los juegos de azar te traen suerte.
con la venia de tus ojos los dados se cargan de tu lado.
El número de la suerte es el dos,
no se necesitan más para amarse.
Cuando estamos juntos…
no te quiero decir adiós.
Siempre quiero verte feliz.
El amor no tiene dimensiones.
¿Qué tanto me quieres o qué tanto te quiero,
con qué instrumento lo mido?
¿Con tu boca, con tus labios ,
con tus besos, con tu recuerdo?
¿Las veces en que piensas en mí?
¿las veces en que me dices te quiero?
cuando me das los buenos días
o cuando nos mojamos bajo la lluvia.
La ventana del alma está abierta,
si es una lágrima la que se asoma,
que sea de lluvia no de tus ojos.
Si lloras que sea de alegría
o lloro por ti,
no quiero que eso pase,
mejor te hago reír.
Son las nueve, ya es tarde.
Hay que dormir.
Haremos el amor
y después soñamos.
No tengo sueño.
En qué parte de tu cuerpo me quedé,
voy a retomar el sendero
para anclarme en tu boca.
Los polos extremos son fríos,
yo quiero llegar al sur
al punto donde termina el iceberg
y empieza mi nombre.
Última llamada, el concierto ha empezado.
Las paredes guardan los ecos…soñemos.
Geber Humberto Pérez Ulín.
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