marquelo
Negrito villero
A buena hora se rompió el tiempo
cuando el recuerdo se desnudó cayendo a pedazos
sobre el lomo más feroz del equinoideo y de la baba
de las hienas.
Así quedó el recuerdo como una cicatriz violenta
sobre el espejo, encendiendo la mirada más lejana
del horizonte y de las señales más ahogada de los volcanes.
Dejaste de pertenecer a tu sombra
a ese reducto interminable de tu boca dónde yacía
el mineral más nocivo de tu palabra y dejaste correr
el hilo más frío de tu sudor sobre la piel de los deicidas.
Debiste tomar el futuro como un asiento y meditar
sobre los saltos más alegres de la lluvia
como una piedra que se ancla ante la peregrinación mas letal
de la tierra
pero no caíste sobre el lomo de las hormigas
no inhalaste todo el abrazo sempiterno de las aves
así quedaste
como un totem descolorido y lleno de excrecencias
en la decisión más holgada de tu vista
en la huella más torcida de tu índice
para morir en el filo más nocturno de las esquinas.
cuando el recuerdo se desnudó cayendo a pedazos
sobre el lomo más feroz del equinoideo y de la baba
de las hienas.
Así quedó el recuerdo como una cicatriz violenta
sobre el espejo, encendiendo la mirada más lejana
del horizonte y de las señales más ahogada de los volcanes.
Dejaste de pertenecer a tu sombra
a ese reducto interminable de tu boca dónde yacía
el mineral más nocivo de tu palabra y dejaste correr
el hilo más frío de tu sudor sobre la piel de los deicidas.
Debiste tomar el futuro como un asiento y meditar
sobre los saltos más alegres de la lluvia
como una piedra que se ancla ante la peregrinación mas letal
de la tierra
pero no caíste sobre el lomo de las hormigas
no inhalaste todo el abrazo sempiterno de las aves
así quedaste
como un totem descolorido y lleno de excrecencias
en la decisión más holgada de tu vista
en la huella más torcida de tu índice
para morir en el filo más nocturno de las esquinas.