Un adiós que se niega a irse
(10.06.1985)
El sol resbala
como lava amarilla de un volcán
que aun no vomita
sus escandalosos fuegos.
Un adiós
que se niega a irse.
Es una tarde
congelada.
No son las horas del diluvio
pero las pieles se han ido.
Quedó la cáscara de un maíz
que hoy
no se llevaron los pájaros.
Ya viene la noche:
solitaria cama
donde las montañas
acuestan sus sombras.
(10.06.1985)
El sol resbala
como lava amarilla de un volcán
que aun no vomita
sus escandalosos fuegos.
Un adiós
que se niega a irse.
Es una tarde
congelada.
No son las horas del diluvio
pero las pieles se han ido.
Quedó la cáscara de un maíz
que hoy
no se llevaron los pájaros.
Ya viene la noche:
solitaria cama
donde las montañas
acuestan sus sombras.