Nació en la roca de la montaña,
era mi amigo
y decidió una mañana
convertirse en agua
para alejarse de allí.
Se lanzó montaña abajo
en un viaje de vértigo,
arrastrado,
por enigmática fuerza
y en el descenso se hizo más fuerte.
En la planicie
su caudal aumentó
tuvo tramos impetuosos,
se hizo apacible,
invitaba a soñar,
a meditar.
Se fundió en armonía
con el universo,
y un día sin saber cómo ni cuando
se encontró frente a frente
con el mar.
El tiempo lo llevó a su destino
lanzándolo
mar adentro.
Se fundieron ambos,
como dos enamorados
que se presentían,
en un abrazo,
sí, un abrazo
que hizo de sus ondas un nodo
y ahora es nada en el todo.
era mi amigo
y decidió una mañana
convertirse en agua
para alejarse de allí.
Se lanzó montaña abajo
en un viaje de vértigo,
arrastrado,
por enigmática fuerza
y en el descenso se hizo más fuerte.
En la planicie
su caudal aumentó
tuvo tramos impetuosos,
se hizo apacible,
invitaba a soñar,
a meditar.
Se fundió en armonía
con el universo,
y un día sin saber cómo ni cuando
se encontró frente a frente
con el mar.
El tiempo lo llevó a su destino
lanzándolo
mar adentro.
Se fundieron ambos,
como dos enamorados
que se presentían,
en un abrazo,
sí, un abrazo
que hizo de sus ondas un nodo
y ahora es nada en el todo.