nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Has soñado conmigo algo entrañable,
en un caballo blanco muy hermoso
cabalgando desnudos, pelo brioso
con una suave brisa incontrolable.
Siendo el calor de nuestro cuerpo estable
arde de placer un roce fogoso,
que llegando a un bosque silencioso
bajamos del caballo tan domable.
Por los montes place un beso sin nudo,
caricias tan ardientes con sus fluidos,
entregamos el alma sin derroche.
El cielo raso, un fiel testigo mudo
nos acoge abrazados y dormidos
de nuestra lujuriosa dulce noche.