El cementerio,
solitario y silencioso,
lo diviso desde el jardín.
Nunca había pensado en él,
pero hoy he visto su otra dimensión.
Con los altos cipreses
deseándole la bienvenida
a los que hoy
reposan allí,
a donde no conozco;
pasean a veces
por el estrecho sendero
los enamorados;
a donde hay dudas,
ellos siembran la eternidad
con sus dulces deseos
de amor para siempre.
Dos lados me comprimen,
el cementerio
y el amor eterno.
Dos lados acepto
tranquila y pacíficamente.
solitario y silencioso,
lo diviso desde el jardín.
Nunca había pensado en él,
pero hoy he visto su otra dimensión.
Con los altos cipreses
deseándole la bienvenida
a los que hoy
reposan allí,
a donde no conozco;
pasean a veces
por el estrecho sendero
los enamorados;
a donde hay dudas,
ellos siembran la eternidad
con sus dulces deseos
de amor para siempre.
Dos lados me comprimen,
el cementerio
y el amor eterno.
Dos lados acepto
tranquila y pacíficamente.