Entre imponentes montañas indómitas
de paramos verdes de belleza incólume
de ríos de piedra que adornan el entorno
por donde pasas, de olor a café tempranero
en donde mi corazón se detuvo un instante
sorprendido con tanta belleza a flor de piel...
bendito lugar donde llegue con recelo
y regrese enjugando mis lagrimas al partir...
allá quedo mi corazón sembrado al pie de árbol
aquí deambula mi mente entre recuerdos...
recuerdos imborrables de hombre seducido
por todo lo soñado, por todo lo vivido, Gracias.
Joel Lopez