jorge facundo perkins
Poeta recién llegado
La sobriedad del metal
la delicadeza del lirio
la vastedad del cielo
la sinceridad del niño.
la pasión incandescente
que destella el delirio
el abismo del hombre
la melancolía del grillo.
La soledad de sirenas
aguardando los navíos
la pesadilla del lisiado
convirtiéndose en un rio.
Me despertaron una noche
exigiéndome sacrificios
le ofrecí un atardecer
me amenazaron con olvidos.
Los vestí con mi corazón
los calce con mis oídos
los alimente con sal de mar
les puse alas de trinos.
Hoy giran en la órbita
de mi universo perdido
recreándose con tinta
encontraron un camino.