Bruno GB
Poeta recién llegado
Al nacer
en el mismo instante del alumbramiento
el circo de la humanidad es algo remoto.
Sus fieras y sus payasos te observan en la lejanía
mientras alguien tensa la cuerda del funambulista.
Si eres afortunado
durante la verde infancia
el circo permanece como algo remoto
y las luces del verano son tan eternas
como el suspiro de alivio que cruza el cielo.
Con el paso de los años
paulatinamente
la garra del león y la lengua de la cobra
se van acercando,
se van arrimando junto a los macabros trucos del mago
hasta que todos los rincones del circo
se apretujan contra ti.
Aun así a tu alcance está descubrir una íntima salida
a tu alcance están las palomas que te liberan del pésimo telediario,
a tu alcance en vida,
a tu alcance.
Y si llega la vejez
muy lentamente
el circo se separa un poco
disimuladamente retrocede
quizás presintiendo a la dama de la guadaña.
Dama que acabará irrumpiendo en la escena
como un bello cuervo en un día de playa.
Para entonces el circo de la humanidad estará lejos,
infinitamente lejos,
perdido en aquel hermoso planeta azul
que un día abandonaste.
en el mismo instante del alumbramiento
el circo de la humanidad es algo remoto.
Sus fieras y sus payasos te observan en la lejanía
mientras alguien tensa la cuerda del funambulista.
Si eres afortunado
durante la verde infancia
el circo permanece como algo remoto
y las luces del verano son tan eternas
como el suspiro de alivio que cruza el cielo.
Con el paso de los años
paulatinamente
la garra del león y la lengua de la cobra
se van acercando,
se van arrimando junto a los macabros trucos del mago
hasta que todos los rincones del circo
se apretujan contra ti.
Aun así a tu alcance está descubrir una íntima salida
a tu alcance están las palomas que te liberan del pésimo telediario,
a tu alcance en vida,
a tu alcance.
Y si llega la vejez
muy lentamente
el circo se separa un poco
disimuladamente retrocede
quizás presintiendo a la dama de la guadaña.
Dama que acabará irrumpiendo en la escena
como un bello cuervo en un día de playa.
Para entonces el circo de la humanidad estará lejos,
infinitamente lejos,
perdido en aquel hermoso planeta azul
que un día abandonaste.