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Un clamor de antigua historia en tres cuadros

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juanmanuel73

Poeta recién llegado
Desde las entrañas del bosque, proviene un clamor de antigua historia...

Mitología nocturna

Ya la tiniebla nocturna
es apuñalada en el vientre
por una espada de luz ardiente
que le ilumina las entrañas
con gran desesperación,
abriéndose paso lentamente
y cobrando magna amplitud.
Es el oleaje de las llamas,
latigazos de fuego
que se arremeten
contra el arrecife del bosque.
Los puñetazos del viento
ayudan a dispersarse
al fuego voraz.

A la entrada del bosque
ya se puede apreciar
una estructura primitiva
que lentamente es reducida
a mezquinas nubes de ceniza.
Un techo de paja
se desprende de sus bases
y el olor de la carne humana
devorada por el fuego
navega sobre el viento
y se apodera del olfato.
Es el fuego inesperado
que ha llovido del cielo
y que se interna en el bosque
por senderos rectilíneos
al colisionar con el suelo seco.

Son esas bestias mágicas
vilmente dotadas.
Son los Amos del bosque,
dueños y señores
de la oscuridad silente,
de ese viento desmesurado
y de la magnitud del fuego.

Los Dragones...
Los Dragones...

Ad Gloriam

Allá sobre la colina
se ve el resplandor sagrado
de una dorada armadura.
Una silueta majestuosa,
imponente,
montada en real corcel.
Es la salvación personificada,
el alivio a nuestras penas
y las del bosque.

Ya el contrincante escamado
que es el fatal dragón,
se prepara para el duelo.
El brillo de fuego
está en sus ojos
revelando su furia
ante el valiente armado.
El guerrero viajero
ya levanta su estandarte,
da la señal al corcel
y le guía hacia el sendero de la lucha.

Que Dios ayude a este Caballero
y su estandarte se mantenga en pie;
que el mágico fuego se apague;
que venga la claridad otra vez.

Adiós para siempre

Un manto de sangre
cubre ya la llanura.
Rosas rojas y líquidas
son acariciadas por la brisa.
Una nube de humo
se pierde en el horizonte
y punzantes rayos solares
se arremeten como proyectiles
contra el follaje de los árboles.

Tres cuerpos inertes
reposan sobre el rojo manto.
Uno, alado y escamado,
con un arroyo moreno
que brota de su pecho.
Otro, un corcel guerrero
que aún arde vivamente.
Y el último...
El último es todo dorado.
 
juanmanuel73 dijo:
Desde las entrañas del bosque, proviene un clamor de antigua historia...

Mitología nocturna

Ya la tiniebla nocturna
es apuñalada en el vientre
por una espada de luz ardiente
que le ilumina las entrañas
con gran desesperación,
abriéndose paso lentamente
y cobrando magna amplitud.
Es el oleaje de las llamas,
latigazos de fuego
que se arremeten
contra el arrecife del bosque.
Los puñetazos del viento
ayudan a dispersarse
al fuego voraz.

A la entrada del bosque
ya se puede apreciar
una estructura primitiva
que lentamente es reducida
a mezquinas nubes de ceniza.
Un techo de paja
se desprende de sus bases
y el olor de la carne humana
devorada por el fuego
navega sobre el viento
y se apodera del olfato.
Es el fuego inesperado
que ha llovido del cielo
y que se interna en el bosque
por senderos rectilíneos
al colisionar con el suelo seco.

Son esas bestias mágicas
vilmente dotadas.
Son los Amos del bosque,
dueños y señores
de la oscuridad silente,
de ese viento desmesurado
y de la magnitud del fuego.

Los Dragones...
Los Dragones...

Ad Gloriam

Allá sobre la colina
se ve el resplandor sagrado
de una dorada armadura.
Una silueta majestuosa,
imponente,
montada en real corcel.
Es la salvación personificada,
el alivio a nuestras penas
y las del bosque.

Ya el contrincante escamado
que es el fatal dragón,
se prepara para el duelo.
El brillo de fuego
está en sus ojos
revelando su furia
ante el valiente armado.
El guerrero viajero
ya levanta su estandarte,
da la señal al corcel
y le guía hacia el sendero de la lucha.

Que Dios ayude a este Caballero
y su estandarte se mantenga en pie;
que el mágico fuego se apague;
que venga la claridad otra vez.

Adiós para siempre

Un manto de sangre
cubre ya la llanura.
Rosas rojas y líquidas
son acariciadas por la brisa.
Una nube de humo
se pierde en el horizonte
y punzantes rayos solares
se arremeten como proyectiles
contra el follaje de los árboles.

Tres cuerpos inertes
reposan sobre el rojo manto.
Uno, alado y escamado,
con un arroyo moreno
que brota de su pecho.
Otro, un corcel guerrero
que aún arde vivamente.
Y el último...
El último es todo dorado.

[center:b172b1bac9]Un poema realmente mistico, me gusto mucho, es muy interesante para leerlo...[/center:b172b1bac9]
 
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