Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un corazón pequeñuelo
Con la tiza dibujé
un corazón pequeñuelo
y mi amor te consagré,
terso, dócil, casto y nuevo.
Tendría unos quince años,
tanto que parece un sueño,
pero no puedo olvidar
cómo te quise, fue bello.
Tu sonrisa transparente,
tus ojos, castaños ellos
y esa manera de andar
despreocupada y sin miedo.
Simpatía a regalar
gozabas, eras risueño,
pero nunca me dijiste
frases de amor, ¿Era un juego?
Miradas y mil sonrisas
entre lecciones, mis versos
entonces ya vislumbraban
la vida y por ti nacieron.
Creo que por timidez
no me dijiste “te quiero”,
pero en tu mirada tierna
sentía que eso era cierto.
Bailabas siempre conmigo,
yo sujetada a tu cuello
y tú hablándome al oído
con palabras que conservo.
¡Ay niño de mis memorias!,
te llevo siempre en el pecho,
los desaires he olvidado,
con cariño te recuerdo.
Fuiste mi primer amor,
ese amor puro y sincero,
el que se queda clavado
por siempre en nuestros adentros.
Lo que ayer era tristeza,
hoy es luz que alumbra el tiempo…
Fabiana Piceda
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