Un cuerpo no muerto,
pero tampoco vivo,
un asqueroso amasijo
de tejidos podridos,
restos con escasa
consistencia, sobre
los que se deslizan
unos cuantos gusanos
y sus crías hambrientas,
el andar es torpe y lento,
llega mucho antes el olor
pestilente y putrefacto,
los globos oculares
no se le caen de milagro,
lleva un traje elegante,
roto y descosido,
un pañuelo mugriento
y fajos de billetes
en ambos bolsillos.
pero tampoco vivo,
un asqueroso amasijo
de tejidos podridos,
restos con escasa
consistencia, sobre
los que se deslizan
unos cuantos gusanos
y sus crías hambrientas,
el andar es torpe y lento,
llega mucho antes el olor
pestilente y putrefacto,
los globos oculares
no se le caen de milagro,
lleva un traje elegante,
roto y descosido,
un pañuelo mugriento
y fajos de billetes
en ambos bolsillos.