La tierra chocó con algo desconocido
y se partió en dos.
Era realmente impresionante ver
en algunas calles
cómo el corte
alejaba los números
pares de los impares,
o cómo en algunos
campos de futbol,
las porterías se
distanciaban entre ellas
irremediablemente.
Por momentos
mi cuerpo iba perdiendo
peso
y un relámpago
de desasosiego
recorrió mi espalda,
un latigazo que me hizo
bruscamente despertar.
Me serené al ver que dormías
profundamente junto a mí
y pensé que la fortuna
estaba de nuestro lado;
los dos viajábamos
por el espacio,
en la misma
media tierra.
y se partió en dos.
Era realmente impresionante ver
en algunas calles
cómo el corte
alejaba los números
pares de los impares,
o cómo en algunos
campos de futbol,
las porterías se
distanciaban entre ellas
irremediablemente.
Por momentos
mi cuerpo iba perdiendo
peso
y un relámpago
de desasosiego
recorrió mi espalda,
un latigazo que me hizo
bruscamente despertar.
Me serené al ver que dormías
profundamente junto a mí
y pensé que la fortuna
estaba de nuestro lado;
los dos viajábamos
por el espacio,
en la misma
media tierra.