Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un día de estos,
quizá recuerdes la ternura
con la que te miraba,
la forma en que mi voz cambiaba
cada vez que yo te hablaba
o quizá recuerdes aquellos poemas
y al fin veas el amor que te expresaban.
Algún día, quizá,
tras una jornada larga y cansada
tus ojos querrán sentir mi mirada
y querrás refugiarte en mi pecho
y estar en mis brazos
que tantas veces te ofrecí.
Y tal vez, al final del camino,
tus manos querrán tocar mis manos
para sentir el calor que para ti tenían,
no sé si un día de estos desearás
escuchar latir de cerca
al corazón que tanto te quería.
Algún día, sin que yo lo sepa,
pasarás por aquel lugarcito
y posiblemente recuerdes
la tibia tarde de septiembre
en que me enamoré de ti,
Quizá hasta entonces
te preguntes que fue de mí,
y después de ver qué fue de ti,
quizá preguntes a dónde me fui…
quizá recuerdes la ternura
con la que te miraba,
la forma en que mi voz cambiaba
cada vez que yo te hablaba
o quizá recuerdes aquellos poemas
y al fin veas el amor que te expresaban.
Algún día, quizá,
tras una jornada larga y cansada
tus ojos querrán sentir mi mirada
y querrás refugiarte en mi pecho
y estar en mis brazos
que tantas veces te ofrecí.
Y tal vez, al final del camino,
tus manos querrán tocar mis manos
para sentir el calor que para ti tenían,
no sé si un día de estos desearás
escuchar latir de cerca
al corazón que tanto te quería.
Algún día, sin que yo lo sepa,
pasarás por aquel lugarcito
y posiblemente recuerdes
la tibia tarde de septiembre
en que me enamoré de ti,
Quizá hasta entonces
te preguntes que fue de mí,
y después de ver qué fue de ti,
quizá preguntes a dónde me fui…