Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un día de tantos descubrí,
que no soy tan fuerte como pensaba
y caí de rodillas,
frente a una tumba que lloraba.
Toque su nombre con mis manos,
mientras su ausencia me abrazaba,
y llegaron los recuerdos
mientras a solas le pensaba.
Levanté mis ojos al cielo
suplicando con la mirada,
mientras cada uno de mis latidos
su nombre pronunciaba.
Cada grito de silencio
que el viento se llevaba,
se ahogaban en la noche,
de emociones encontradas.
que no soy tan fuerte como pensaba
y caí de rodillas,
frente a una tumba que lloraba.
Toque su nombre con mis manos,
mientras su ausencia me abrazaba,
y llegaron los recuerdos
mientras a solas le pensaba.
Levanté mis ojos al cielo
suplicando con la mirada,
mientras cada uno de mis latidos
su nombre pronunciaba.
Cada grito de silencio
que el viento se llevaba,
se ahogaban en la noche,
de emociones encontradas.