nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
En una tarde de esas que no se siente nada en el bosque, paseaba una dulce enamorada de la naturaleza, cuando de repente, en el camino la asaltaron unos hombres sin corazón, abusando de ella y destrozándole la vida. La dejaron tirada al lado de un río donde el agua cristalina, se juntaba con la sangre derramada de la hermosa joven, dejándola medio inconsciente y malherida.
Al cabo de varias semanas, pudo abrir poco a poco sus ojos y al ver a tan apuesto caballero, se quedó prendida de su bondad y belleza. Transcurrido un tiempo surgió lo que ella no quería, porque en sus recuerdos guardaba la mala suerte de aquel día. Siendo el amor de los dos más fuerte que nada, nació una bonita y eterna historia de un incalculable amor entre los dos.