Romeo Sebastian Bellini
Poeta recién llegado
Albur implacable de un hado fatal,
te has cruzado en su camino,
marcando la agonía
turbando su destino,
en amarte así Regina
yerro en la obsesión,
gemido que ahoga su corazón
por un inconcluso desatino.
Teñido en la antesala piensa lo breve,
que es nuestra existencia en esta vida,
es como una caricia,
es como un beso suave que empieza y termina,
dura como un efímero soplo,
de igual modo
a un regocijo
un deleite, una alegría.
Y en el presente palpita frescura,
en su tiempo y sazón donde fecunda el albor,
ecuánime despliega su arrullo en el perfume la flor,
cuando se viste de gala amarga la adversidad del amor.
te has cruzado en su camino,
marcando la agonía
turbando su destino,
en amarte así Regina
yerro en la obsesión,
gemido que ahoga su corazón
por un inconcluso desatino.
Teñido en la antesala piensa lo breve,
que es nuestra existencia en esta vida,
es como una caricia,
es como un beso suave que empieza y termina,
dura como un efímero soplo,
de igual modo
a un regocijo
un deleite, una alegría.
Y en el presente palpita frescura,
en su tiempo y sazón donde fecunda el albor,
ecuánime despliega su arrullo en el perfume la flor,
cuando se viste de gala amarga la adversidad del amor.