AlejoGarma
Poeta recién llegado
Por ella quedé atónito, le veía pocas veces, le pensaba a cada instante. Imaginaba la forma perfecta de peinar sus cejas; hubo noches en las que me perdía en la entretenida oscuridad ilusoria que producían mis ojos cerrados y el bombillo encendido, mientras mi alma buscaba palabras para acercarme a ella y robarle unas cuantas miradas que me condujeran a lo más profundo de su universo de pocos años. Logré conocer tantas estrellas que salían de su boca, y esperando el consentimiento de la misma, me acerque a probarla con tantas ganas que si después de dos minutos ella no me hubiera dicho basta yo me hubiera quedado probándola otros cinco y devorándola otros diez. Pasaron los días y yo planeaba cada noche como la besaría cuando la saludase, qué le diría, cómo la abrazaría; pero eso sí, al escribirle no pensaba nada, no lo meditaba, no dudaba al poner una palabra, todo fluía de una manera tan bella que todas esas letras podrían culminar una guerra o evitar dos.
Y al verla leer me encantaba ver cómo al culminar mi escrito me agradecía con tanta alevosía mis letras más sinceras y me daba esos besos afables que me charlaban, me decían te quiero y yo respondía moviendo mis labios, sin mencionar una palabra, que la quería más. Y así resulto ser, yo la quise más, la apretaba más fuerte en los abrazos, comencé a buscar sus labios cuando antes no tenía que hacerlo, la llene de cartas, me preocupe de más, los besos comenzaron a sobrar, mi cariño le empezó a estorbar, decidí exponerme a un veneno, que mi cuerpo ha asimilado, ahora me expondré a mi vieja amiga la soledad y mi vacío lo llenaré con mis ojos, cuando me los saque para no notar que mi dignidad no está.
Y al verla leer me encantaba ver cómo al culminar mi escrito me agradecía con tanta alevosía mis letras más sinceras y me daba esos besos afables que me charlaban, me decían te quiero y yo respondía moviendo mis labios, sin mencionar una palabra, que la quería más. Y así resulto ser, yo la quise más, la apretaba más fuerte en los abrazos, comencé a buscar sus labios cuando antes no tenía que hacerlo, la llene de cartas, me preocupe de más, los besos comenzaron a sobrar, mi cariño le empezó a estorbar, decidí exponerme a un veneno, que mi cuerpo ha asimilado, ahora me expondré a mi vieja amiga la soledad y mi vacío lo llenaré con mis ojos, cuando me los saque para no notar que mi dignidad no está.
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