Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuanta razón mi mamá tenia,
cada vez que me decía:
"que las noticias malas,
siempre alas tenían"
Llegan sin previo aviso
golpeándonos el corazón,
dejándonos sumergidos
en la tristeza y desesperación.
Las cosas que solo en películas
deberíamos de mirar,
te sorprendes cuando te pasan
y estremecen tu realidad.
Te abraza la incertidumbre
y el recuento del ayer,
piensas en lo que dijiste
y lo que quieres a hacer.
De pronto te das cuenta
cuando te niegas a aceptar,
que esto que está pasando,
¡¡ nunca debió de pasar !!
Quisieras volver el tiempo
al volver la vista atrás,
pero el tiempo se te ha acabado,
nunca más volverá.
Te invade la impotencia
y quisieras poder gritar,
exhalar con todas tus fuerzas,
más lo tienes que callar.
Pero lo más triste de todo
es que nadie te puede ayudar
y lo grites o lo calles,
de nada te servirá.
Y ves cómo pasan los días,
en la espera de saber,
si ese aliento de vida
lo volverás a tener.
Aunque dicen que la FE
nunca se debe perder,
hay momentos que se aleja
mientras miras el ayer.
Rezas pidiéndole a DIOS
y a DIOS le pides al rezar,
inundando de oraciones,
esta fría realidad.
Y de pronto te das cuenta
que si DIOS no te puede ayudar,
no hay nadie más quien lo haga,
solo te queda esperar.
cada vez que me decía:
"que las noticias malas,
siempre alas tenían"
Llegan sin previo aviso
golpeándonos el corazón,
dejándonos sumergidos
en la tristeza y desesperación.
Las cosas que solo en películas
deberíamos de mirar,
te sorprendes cuando te pasan
y estremecen tu realidad.
Te abraza la incertidumbre
y el recuento del ayer,
piensas en lo que dijiste
y lo que quieres a hacer.
De pronto te das cuenta
cuando te niegas a aceptar,
que esto que está pasando,
¡¡ nunca debió de pasar !!
Quisieras volver el tiempo
al volver la vista atrás,
pero el tiempo se te ha acabado,
nunca más volverá.
Te invade la impotencia
y quisieras poder gritar,
exhalar con todas tus fuerzas,
más lo tienes que callar.
Pero lo más triste de todo
es que nadie te puede ayudar
y lo grites o lo calles,
de nada te servirá.
Y ves cómo pasan los días,
en la espera de saber,
si ese aliento de vida
lo volverás a tener.
Aunque dicen que la FE
nunca se debe perder,
hay momentos que se aleja
mientras miras el ayer.
Rezas pidiéndole a DIOS
y a DIOS le pides al rezar,
inundando de oraciones,
esta fría realidad.
Y de pronto te das cuenta
que si DIOS no te puede ayudar,
no hay nadie más quien lo haga,
solo te queda esperar.