Santiasko
Poeta recién llegado
Un grito en su último nivel de fuerza
Pasa por mis oídos
Como un zumbido fulminante.
Es eso de lo que hablaron los viejos
Cuando me dieron el norte
Que debía seguir.
Porque todos saben del rey vagabundo
Que hace lazos con los rizos de su pelo.
Porque todos hayan el momento sonoro
Para reventar la capital con un silbido.
La corona se oxida al frio cantante
De los ciegos de la turba
Que apetece un sorbo de metal.
Un amigo es la canción del continente
Aplaudido e itinerante
Donde se cobija aplastado el reino
De los nudos en el cuello.
Podría haberte dejado un papel
En la puerta clavado escrito
Con un alfiler,
Para que supieras donde voy
Por conclusión de esta vuelta,
Para que decidieras si estar o marcharte
Por un anhelo viejo del alma
Y olvidarme momentáneamente.
Un grito en su último nivel de fuerza
Pasa por mis oídos
Porque es la práctica loca de andar
Sin saber donde estar.
Pasa por mis oídos
Como un zumbido fulminante.
Es eso de lo que hablaron los viejos
Cuando me dieron el norte
Que debía seguir.
Porque todos saben del rey vagabundo
Que hace lazos con los rizos de su pelo.
Porque todos hayan el momento sonoro
Para reventar la capital con un silbido.
La corona se oxida al frio cantante
De los ciegos de la turba
Que apetece un sorbo de metal.
Un amigo es la canción del continente
Aplaudido e itinerante
Donde se cobija aplastado el reino
De los nudos en el cuello.
Podría haberte dejado un papel
En la puerta clavado escrito
Con un alfiler,
Para que supieras donde voy
Por conclusión de esta vuelta,
Para que decidieras si estar o marcharte
Por un anhelo viejo del alma
Y olvidarme momentáneamente.
Un grito en su último nivel de fuerza
Pasa por mis oídos
Porque es la práctica loca de andar
Sin saber donde estar.