Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Un joven y la inundación
Una tarde yo me fui a jugar con mis amigos,
de pronto una gran tormenta hizo crecer a ese río.
Todos salimos corriendo mientras el agua avanzaba,
me trepé a un viejo árbol que pensé que me esperaba.
Yo tiritaba en la rama mientras el agua pasaba,
y en mis dos mejillas rojas las lágrimas resbalaban.
Pensé en mi pobre casita de maderas desgastadas,
seguro han de pasar las maderas destrozadas.
De pronto aparecieron los recuerdos de otros tiempos,
el juego con la pelota con mi abuelo en el potrero.
Sentado en aquellas ramas mis lágrimas no paraban,
de pronto me pregunté ¿mi familia donde estaba?
El árbol que se movía al movimiento del río,
hacía que su ramaje danzara en el agua fría.
Pero los rayos del sol que traían esperanza ,
vio llegar a su familia que desde lejos buscaba.
Entonces pronto pensó que lo que había perdido,
eran cosas materiales que no tenían sentido .
Porque lo que se salvó fue el abrazo con sus padres.
Debes tener siempre en cuenta que las cosas materiales en la vida van y vienen pero si se pierden los afectos eso si es doloroso.