La Sexorcisto
Lluna V. L.
quería conservar un look vampírico
cosa imposible si vas en un coche descapotable
en una sucesión logarítmica de repeticiones
por la costa piratas del caribe
entre Alicante y Denia
los murciélagos que tenía en la cueva
del asiento trasero lo pasaban fatal
los zombis marihuanos del maletero
se me estaban transformando
en agentes inmobiliarios que querían
pegar el gran pelotazo
y el cementerio gótico que tenía
en las Ray-Ban de sol
era un garito para guiris borrachos
un desastre esto de ser la Bathory
o la Barbarella del tanga sexorcista
si el Sol es amigo de las cartas del Tarot 40 grados
y en Zara te venden blusas de Nirvana
con la cara de la muñequita de Kurt Cobain
quería tener un look vampírico
pero las sombras huyen como trileros
de playas plastificadas y llenas de medusas
perseguidos por la pasma pálida
que parece más vampírica que yo
así me voy a quedar morena
como gata negra y curiosa
para qué luchar contra la luz
y llevar tonelada de crema bronceadora
en el bolso de los destinos perdidos
¡a la mierda!
cosa imposible si vas en un coche descapotable
en una sucesión logarítmica de repeticiones
por la costa piratas del caribe
entre Alicante y Denia
los murciélagos que tenía en la cueva
del asiento trasero lo pasaban fatal
los zombis marihuanos del maletero
se me estaban transformando
en agentes inmobiliarios que querían
pegar el gran pelotazo
y el cementerio gótico que tenía
en las Ray-Ban de sol
era un garito para guiris borrachos
un desastre esto de ser la Bathory
o la Barbarella del tanga sexorcista
si el Sol es amigo de las cartas del Tarot 40 grados
y en Zara te venden blusas de Nirvana
con la cara de la muñequita de Kurt Cobain
quería tener un look vampírico
pero las sombras huyen como trileros
de playas plastificadas y llenas de medusas
perseguidos por la pasma pálida
que parece más vampírica que yo
así me voy a quedar morena
como gata negra y curiosa
para qué luchar contra la luz
y llevar tonelada de crema bronceadora
en el bolso de los destinos perdidos
¡a la mierda!