Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me despertó el latido de un corazón acelerado
que martilleaba mi pecho un tanto asustado.
Permanecí con los ojos cerrados,
sabiendo que entre las sombras había alguien a mi lado.
De pronto vi un movimiento, era tan real que por un momento
dejé de respirar, se acabó el aliento.
Me sentí perdida sin saber que a hacer,
si quedarme ahí o echar a correr.
El miedo activo mis sentidos,
trataba de escuchar cualquier otro ruido.
Podia oír una profunda respiración
junto al sonido de la calefacción.
Pensé en ti y en nuestros hijos,
empezar a actuar era lo preciso...
Sentí la adrenalina recorrer todo mi cuerpo
y de pronto al a hacer el primer movimiento,
desperté de golpe y escuché un lamento.
Estaba sola en mi habitación no había nadie a mi alrededor.
Todo era producto de mi imaginación,
un mal sueño lo llamaría yo.
Me abracé a mi misma tratando de calmar
todos mis temores, entre tanta soledad.
que martilleaba mi pecho un tanto asustado.
Permanecí con los ojos cerrados,
sabiendo que entre las sombras había alguien a mi lado.
De pronto vi un movimiento, era tan real que por un momento
dejé de respirar, se acabó el aliento.
Me sentí perdida sin saber que a hacer,
si quedarme ahí o echar a correr.
El miedo activo mis sentidos,
trataba de escuchar cualquier otro ruido.
Podia oír una profunda respiración
junto al sonido de la calefacción.
Pensé en ti y en nuestros hijos,
empezar a actuar era lo preciso...
Sentí la adrenalina recorrer todo mi cuerpo
y de pronto al a hacer el primer movimiento,
desperté de golpe y escuché un lamento.
Estaba sola en mi habitación no había nadie a mi alrededor.
Todo era producto de mi imaginación,
un mal sueño lo llamaría yo.
Me abracé a mi misma tratando de calmar
todos mis temores, entre tanta soledad.