Pyck05
Poeta adicto al portal
Un manantial
surgía de sus ojos,
calladamente.
Yo lo miraba,
salir desde la nada,
en aquel río.
Pero era un alma,
la fuente de ese líquido,
tan sugerente.
Laguna negra,
algunos le llamaban,
por su espesura.
Pero en el fondo,
no importa mucho el nombre,
si acaso, el sitio.
Y ese lugar,
perdido en la montaña
era admirable.
Tenía magia,
un manto de ternura
y candidez.
Entre sus aguas
el cielo se bañaba
celosamente.
Y los viajeros,
que a ella se acercaban,
la sed calmaban.
Rafael Sánchez Ortega ©
22/10/20