Ibrahim Sadhid
Poeta recién nacido
Alarido nocturno,
La noche cómplice de la sombra,
Huye el dolor de la muerte.
Todos tememos morir.
La vida fugaz y monótona.
Sobre una roca la luz de una vela,
Oraciones fallidas,
Lágrimas negras corren por sus mejillas.
La tragedia visitó su casa,
No eres culpable le dicen,
Ella no escucha.
Está segura que es sólo una sombra, una hoja seca,
un corcho en el mar.
Desesperada corre entre la gente,
Descendió al subterráneo.
Ella ha decidido morir...
El caballo de hierro se aproxima velozmente,
Ella se laza a su encuentro.
Era una noche de lluvia,
Ruidos, gritos, sollozos, lamentos.
Un mar de gente en el metro.
La noche cómplice de la sombra,
Huye el dolor de la muerte.
Todos tememos morir.
La vida fugaz y monótona.
Sobre una roca la luz de una vela,
Oraciones fallidas,
Lágrimas negras corren por sus mejillas.
La tragedia visitó su casa,
No eres culpable le dicen,
Ella no escucha.
Está segura que es sólo una sombra, una hoja seca,
un corcho en el mar.
Desesperada corre entre la gente,
Descendió al subterráneo.
Ella ha decidido morir...
El caballo de hierro se aproxima velozmente,
Ella se laza a su encuentro.
Era una noche de lluvia,
Ruidos, gritos, sollozos, lamentos.
Un mar de gente en el metro.