Un día, estando un tanto dormido
y por esas cosas de costumbre
buscando una vela que me alumbre
a la granja fui a parar muy amanecido
Que vainas tuve que ver y oír:
un revuelo de confusas disonancias
pillado en verborrea en flagrancias
al cuadrúpedo lo escuché decir:
-Soy en la granja el animal más puro
elocuente es mi asmático gruñido
que empieza con verso muy lucido
de sebosa condición y alias, muy oscuro
No cerraré aquí mi hocico
seguiré tirando flores a las flores
y tú, díscola emplumada, aunque llores
así es que borroneo cuando fornico-
Semejante masa sebácea
esgrimiendo de buen calentón
si apenas puede inhalar el fanfarrón
porque carece de masa grisácea
La risa que me dio casi me hace orinar
sin embargo observando y en conclusión
cuatro verdades directo al corazón
al marrano confundido le voy a tirar:
-De que te ufanas, mini arlequín
pequeña cosa de la casa
que si caes nada pasa
ni se te desordena el peluquín
De tu impuritana bocona de marrano
(perdón), que el marrano no tiene boca
y como hocico, una trompa le toca
que lo diferencia (y lejos) del humano.
Gruñes cual cerdoso en el chiquero
que confunde una iguana destentada
con la luna que duerme en la explanada
y de tu miopía se ríe el gallinero
Quisiera poder entenderte
llegar hasta a lo que tienes por caleta
arrabalero de puerca cantaleta
y reputa-ción te dan para joderte
Damnificado eres de ti mismo
despiertas mis más hondas compasiones
te jactas de tus magnas deposiciones
pueril especie de la tierra del enanismo
De los acémilas de potreros
además de tu frívola emisión
sobre asuntos de la fecundación
eres ciego de sexo y patrañero
Corroes en cloacas deleznables
en selva creada a tu medida
de gruñido con bazofia fratricida
esputando versos con signos miserables
Anatema de la bucólica insensatez
oleaje casposo en tu garganta
que si no aprendes: un trago te mata
y no sirve el perfil de tu insípida desnudez
Este no es tema cerrado
que pueden interpretar como convenga
y más vale que si no sabe, se abstenga
eso le pasa a cualquiera y al abogado
No sé por qué me extiendo en esta nimiedad
sin pretender y pretendiendo
y como fantasma libido y emergiendo
veo tu insana sospecha de la verdad
Solo me queda una duda y nada más
si en el lugar donde pernotas
testigo de fulgidas derrotas
eres cebón o gallo, o cosa que está de más-
Creo que me pasé de elocuencia
tal vez ahora chillaran en el caserío
y al tocino, los fieles a este malcrío
le honraran su insípida existencia.