valeska de conde
Poeta recién llegado
Esta noche fría y acongojadora
Recuerdo la tibieza de tus manos
Acariciándome el alma, si solo tuviera un minuto mas.
Miro atravez de la ventana,
Como el viento arrulla las ramas de los arboles
Viene a mi mente los suspiros
De ver tu pelo jugar entre mis manos, si tuviera
Un minuto más.
Aquí rodeado de personas, en donde
La soledad espera en una esquina,
Para conversar conmigo, escucho tu voz
En el eco de mi alma, entonces mis ojos
Se hunden en un soplo de aliento de tus labios
Si tan solo tuviera un minuto más.
En esta hora en donde la nostalgia
Me invita a tomarme una copa de tristeza,
Le pido a la vida un minuto más, para así gritar
Este dolor que me ahoga, decir que no tengo esperanza
Pero que tu esencia es la fuerza para poder partir en paz.
Recuerdo la tibieza de tus manos
Acariciándome el alma, si solo tuviera un minuto mas.
Miro atravez de la ventana,
Como el viento arrulla las ramas de los arboles
Viene a mi mente los suspiros
De ver tu pelo jugar entre mis manos, si tuviera
Un minuto más.
Aquí rodeado de personas, en donde
La soledad espera en una esquina,
Para conversar conmigo, escucho tu voz
En el eco de mi alma, entonces mis ojos
Se hunden en un soplo de aliento de tus labios
Si tan solo tuviera un minuto más.
En esta hora en donde la nostalgia
Me invita a tomarme una copa de tristeza,
Le pido a la vida un minuto más, para así gritar
Este dolor que me ahoga, decir que no tengo esperanza
Pero que tu esencia es la fuerza para poder partir en paz.