silveriddragon
Poeta adicto al portal
Esta historia está dedicada a una persona que me enseñó que jamás debo rendirme. Aún cuando ya no estás siempre te llevo conmigo.
I
El comandante Carbajal es un inspector no solo con mucha experiencia en casos sórdidos. También posee una perspicacia notable. Muchos de sus excompañeros de trabajo ahora están en posiciones importantes dentro de la jerarquía. Lo mismo conoce a un jefe de sector como a un teniente. Es afable, cálido en su trato. Pero no te equivoques con él porque no suele perdonar la mentira y la humillación velada.
Con un rostro duro los niños difícilmente se le aproximan, pero sus ojos en ocasiones se iluminan con un rayo de gentileza. A los policías bajo su mando les sorprendió ver un día al comandante en una fiesta sonreírle a una niña de tres años. En el acto la niña corrió a acariciarlo y darle un beso.
Como todos los seres humanos tiene sus ratos buenos y sus ratos malos. Y más en el trabajo.
Aquella mañana había gente extranjera en la comandancia y eso lo ponía realmente nervioso. Jamás pudo entender el inglés y muchas veces su esposa había intentado enseñarle algo, pero la pronunciación no era lo suyo.
Así pues, el cabo López, un muchacho como de 20 años de mirada inteligente y presteza para atender le ayudó a tener la entrevista con esta gente que le parecía entre europea y asiática. No lograba definir donde había visto esos rasgos antes en las películas de acción que tanto le gustaban.
- Muy bien cabo López, que diablos le están diciendo estos “pelos de elote”.
- Comandante, ¿cómo decirlo? … ahhhmm
- ¡Pues así, como es cabo! No me deje en ascuas y dígame.
- Bueno, bueno. Es algo complicado. Ellos vienen a solicitar nuestra ayuda para resolver un caso muy raro que ocurre en su país.
- Ahahahaha, usted me está vacilando cabo López, ¿Si ocurrió en su país porque iban a pedir ayuda a la comandancia de un país muy lejano y cuyo idioma no entienden ni jota?
- Es que, ocurrió en su país, pero tienen razones para pensar que el culpable reside aquí. O al menos lo ha hecho desde aquí.
- ¿Desde aquí? A ver, a ver, barajeemela más despacio. Ya me estoy imaginando a un telépata o un niño con una libreta en la que escribes los nombres de los que van a morir como en las series que ven mis hijos.
- El caso es: han asesinado a cinco mujeres. Todas relacionadas con una red social alternativa de internet. Están seguros de que se trata de el mismo asesino porque hace lo mismo con cada una. Todas atadas de pies y manos con un corte fino en el cuello a la altura de la yugular y ….
- ¿Y qué López? No haga pausas. De por si ando nervioso porque me ven feo estos gringos.
- Una marca que dice DH en la pierna izquierda. Bastante clara como puede ver en las fotografías.
El cabo López extiende un sobre amarillo y encima de él varias ampliaciones de fotografías en blanco y negro. Las imágenes muestran a mujeres entre los 20 y los 30 años con el cabello largo. Atadas de pies y manos, pero colgadas por una especie de arnés a alguna viga del techo. Y efectivamente en la pierna izquierda se ve en tono rojizo como una cicatriz las letras DH. No es tan repulsivo como otros casos que ha visto el comandante Carbajal, mas le llama la atención otro detalle. Están perfectamente maquilladas y en la mano derecha de cada una llevan la misma pulsera puesta.
- Cabo López. Estas pulseras no son de las víctimas.
- ¿Cómo? Es decir, ¿usted cómo se dio cuenta comandante?
- Porque esas pulseras solo las venden en un sitio, que yo conozco. No creo que alguien pudiera comprar tantas porque se hacen bajo pedido. O al menos así era hasta hace tres años. Y lo más raro López es que efectivamente, comienzo a creer que el culpable vive en este país.
Estas conjeturas son comunicadas a los extranjeros en un perfecto inglés por López. Entonces ellos sonríen y abren la puerta solicitando que entre otra persona a la sala.
- ¿Y este quién es López? – Dice Carbajal mientras le extiende el saludo con su mano fuerte y ancha.
- Dice que no puede revelar su nombre. Ya sabe esas personas extravagantes que les gusta ocultar todo. Pero le podemos decir Silver.
- Silver… jajajaja como el caballo del llanero solitario. Jajaja. Sorry mister Silver.
- Do you speak english Sir?
- Noo, noo, Ay am not gud wit Englich
Después de platicar un rato con el cabo López, éste revela a Carbajal que Silver es un sombrero blanco en la internet que trabaja para la división de ciberseguridad de su país. En toda su carrera jamás había visto un caso como este y agradecería su colaboración en su resolución.
- Bueno, ¿y que espera que busquemos para empezar? Podríamos ver lo de las pulseras o investigar si ya las hacen en otro país. Ya ve como se las gastan los chinos hoy en día. Ni a la morenita respetan.
- Quiere que investiguemos a alguien, Bueno más bien que le pongamos una trampa a ella. Hay un sombrero rojo muy conocida en este país y coincide en algunas cosas con lo que podría ser el asesino.
- Que ahora podría ser asesina.
- Si comandante. Su nombre no se conoce, pero su seudónimo sí., Es Dot Hacker.
- ¡Y no le parece demasiado obvio a Silver que DH y esa tal Dot Hacker sean la misma persona! Digo, si yo fuera asesino, podría marcar a mis víctimas con otras letras y números. O hasta con un acertijo. Es una pista muy obvia.
- Silver me comenta que Dot Hacker ha sido sorprendida deambulando en el mismo sitio donde trabajaban las víctimas. Y lo más extraño. Es que ha platicado con ellas justo antes de que ocurrieran los hechos. Así que es la primera sospechosa.
- ¿Con que si eh? Una asesina a la que le gusta que la vean y salir bien librada. No, si de esos hay muchos y se vuelven políticos.
- Haciendo a un lado la referencia me atrevo a opinar que Dot Hacker en este momento podría estar eligiendo a su próxima víctima. Silver la estuvo siguiendo y dice que curiosamente ha platicado o intentado platicar de manera persistente con una pero no la ha asesinado.
- Hmmm... Eso ya no cuadra López. Si fuera un esquema que encajara en el admirador que no desea más que para si mismo a la persona admirada, ya lo hubiera hecho.
- Si, pero es la única. Quizás está eliminando competencias o algo así.
En ese momento se escucha el zumbido de una máquina. Silver rápidamente saca una laptop de un portafolio. Él es como cualquier geek. Usa una playera holgada de color gris y pantalones de mezclilla. Solo encima lleva un saco negro para la ocasión. De ojos azules y cabello castaño claro chino parece más un mochilero que llegó al país a recuperarse del estrés.
Silver observa la pantalla y hace una mueca de disgusto. Teclea por unos segundos de manera frenética y se lleva la mano derecha a la cara en un gesto pensativo. Se dirige a López con voz alta.
- Comandante Carbajal, me acaba de decir Silver que Dot Hacker entró a un conocido sitio de internet a robar bitcoin.
- ¡Me recargo en la pared! Ayer hablaba largo y tendido con mi hijo menor sobre bitcoin. Entendí que es valioso como oro hoy en día.
- Dice que roba para gastarlo en el sitio en cuestión. De manera extraña hace el envío modificando paquetes a un nivel muy bajo, casi de sobre electrónico. Creo que la admira por su velocidad para hacerlo y no ser detectada hasta que es demasiado tarde.
- ¿Y la alarma esa no le avisó que estaba ejecutando el robo?
- No, la alarma le indicó que se depositaron fondos hacia la cuenta en la red social.
Esta reunión se extiende por horas, casi todo el día. Tratar con alguien extranjero e ir traduciendo lo que dicen uno y otro dentro de un equipo de trabajo es agotador. López debe ir por café cada cierto tiempo para aclararse la garganta. Siendo una persona leída e instruida no le resultó difícil ascender como mano derecha del comandante. A veces lo ve como un tío grande que le da consejos y aprende mucho de él. Pero en el fondo desearía poder organizar un destacamento solo. Uno de élite con detectives que hablaran muchos idiomas y versados en tecnología. Solo son sueños se repite a veces.
I
El comandante Carbajal es un inspector no solo con mucha experiencia en casos sórdidos. También posee una perspicacia notable. Muchos de sus excompañeros de trabajo ahora están en posiciones importantes dentro de la jerarquía. Lo mismo conoce a un jefe de sector como a un teniente. Es afable, cálido en su trato. Pero no te equivoques con él porque no suele perdonar la mentira y la humillación velada.
Con un rostro duro los niños difícilmente se le aproximan, pero sus ojos en ocasiones se iluminan con un rayo de gentileza. A los policías bajo su mando les sorprendió ver un día al comandante en una fiesta sonreírle a una niña de tres años. En el acto la niña corrió a acariciarlo y darle un beso.
Como todos los seres humanos tiene sus ratos buenos y sus ratos malos. Y más en el trabajo.
Aquella mañana había gente extranjera en la comandancia y eso lo ponía realmente nervioso. Jamás pudo entender el inglés y muchas veces su esposa había intentado enseñarle algo, pero la pronunciación no era lo suyo.
Así pues, el cabo López, un muchacho como de 20 años de mirada inteligente y presteza para atender le ayudó a tener la entrevista con esta gente que le parecía entre europea y asiática. No lograba definir donde había visto esos rasgos antes en las películas de acción que tanto le gustaban.
- Muy bien cabo López, que diablos le están diciendo estos “pelos de elote”.
- Comandante, ¿cómo decirlo? … ahhhmm
- ¡Pues así, como es cabo! No me deje en ascuas y dígame.
- Bueno, bueno. Es algo complicado. Ellos vienen a solicitar nuestra ayuda para resolver un caso muy raro que ocurre en su país.
- Ahahahaha, usted me está vacilando cabo López, ¿Si ocurrió en su país porque iban a pedir ayuda a la comandancia de un país muy lejano y cuyo idioma no entienden ni jota?
- Es que, ocurrió en su país, pero tienen razones para pensar que el culpable reside aquí. O al menos lo ha hecho desde aquí.
- ¿Desde aquí? A ver, a ver, barajeemela más despacio. Ya me estoy imaginando a un telépata o un niño con una libreta en la que escribes los nombres de los que van a morir como en las series que ven mis hijos.
- El caso es: han asesinado a cinco mujeres. Todas relacionadas con una red social alternativa de internet. Están seguros de que se trata de el mismo asesino porque hace lo mismo con cada una. Todas atadas de pies y manos con un corte fino en el cuello a la altura de la yugular y ….
- ¿Y qué López? No haga pausas. De por si ando nervioso porque me ven feo estos gringos.
- Una marca que dice DH en la pierna izquierda. Bastante clara como puede ver en las fotografías.
El cabo López extiende un sobre amarillo y encima de él varias ampliaciones de fotografías en blanco y negro. Las imágenes muestran a mujeres entre los 20 y los 30 años con el cabello largo. Atadas de pies y manos, pero colgadas por una especie de arnés a alguna viga del techo. Y efectivamente en la pierna izquierda se ve en tono rojizo como una cicatriz las letras DH. No es tan repulsivo como otros casos que ha visto el comandante Carbajal, mas le llama la atención otro detalle. Están perfectamente maquilladas y en la mano derecha de cada una llevan la misma pulsera puesta.
- Cabo López. Estas pulseras no son de las víctimas.
- ¿Cómo? Es decir, ¿usted cómo se dio cuenta comandante?
- Porque esas pulseras solo las venden en un sitio, que yo conozco. No creo que alguien pudiera comprar tantas porque se hacen bajo pedido. O al menos así era hasta hace tres años. Y lo más raro López es que efectivamente, comienzo a creer que el culpable vive en este país.
Estas conjeturas son comunicadas a los extranjeros en un perfecto inglés por López. Entonces ellos sonríen y abren la puerta solicitando que entre otra persona a la sala.
- ¿Y este quién es López? – Dice Carbajal mientras le extiende el saludo con su mano fuerte y ancha.
- Dice que no puede revelar su nombre. Ya sabe esas personas extravagantes que les gusta ocultar todo. Pero le podemos decir Silver.
- Silver… jajajaja como el caballo del llanero solitario. Jajaja. Sorry mister Silver.
- Do you speak english Sir?
- Noo, noo, Ay am not gud wit Englich
Después de platicar un rato con el cabo López, éste revela a Carbajal que Silver es un sombrero blanco en la internet que trabaja para la división de ciberseguridad de su país. En toda su carrera jamás había visto un caso como este y agradecería su colaboración en su resolución.
- Bueno, ¿y que espera que busquemos para empezar? Podríamos ver lo de las pulseras o investigar si ya las hacen en otro país. Ya ve como se las gastan los chinos hoy en día. Ni a la morenita respetan.
- Quiere que investiguemos a alguien, Bueno más bien que le pongamos una trampa a ella. Hay un sombrero rojo muy conocida en este país y coincide en algunas cosas con lo que podría ser el asesino.
- Que ahora podría ser asesina.
- Si comandante. Su nombre no se conoce, pero su seudónimo sí., Es Dot Hacker.
- ¡Y no le parece demasiado obvio a Silver que DH y esa tal Dot Hacker sean la misma persona! Digo, si yo fuera asesino, podría marcar a mis víctimas con otras letras y números. O hasta con un acertijo. Es una pista muy obvia.
- Silver me comenta que Dot Hacker ha sido sorprendida deambulando en el mismo sitio donde trabajaban las víctimas. Y lo más extraño. Es que ha platicado con ellas justo antes de que ocurrieran los hechos. Así que es la primera sospechosa.
- ¿Con que si eh? Una asesina a la que le gusta que la vean y salir bien librada. No, si de esos hay muchos y se vuelven políticos.
- Haciendo a un lado la referencia me atrevo a opinar que Dot Hacker en este momento podría estar eligiendo a su próxima víctima. Silver la estuvo siguiendo y dice que curiosamente ha platicado o intentado platicar de manera persistente con una pero no la ha asesinado.
- Hmmm... Eso ya no cuadra López. Si fuera un esquema que encajara en el admirador que no desea más que para si mismo a la persona admirada, ya lo hubiera hecho.
- Si, pero es la única. Quizás está eliminando competencias o algo así.
En ese momento se escucha el zumbido de una máquina. Silver rápidamente saca una laptop de un portafolio. Él es como cualquier geek. Usa una playera holgada de color gris y pantalones de mezclilla. Solo encima lleva un saco negro para la ocasión. De ojos azules y cabello castaño claro chino parece más un mochilero que llegó al país a recuperarse del estrés.
Silver observa la pantalla y hace una mueca de disgusto. Teclea por unos segundos de manera frenética y se lleva la mano derecha a la cara en un gesto pensativo. Se dirige a López con voz alta.
- Comandante Carbajal, me acaba de decir Silver que Dot Hacker entró a un conocido sitio de internet a robar bitcoin.
- ¡Me recargo en la pared! Ayer hablaba largo y tendido con mi hijo menor sobre bitcoin. Entendí que es valioso como oro hoy en día.
- Dice que roba para gastarlo en el sitio en cuestión. De manera extraña hace el envío modificando paquetes a un nivel muy bajo, casi de sobre electrónico. Creo que la admira por su velocidad para hacerlo y no ser detectada hasta que es demasiado tarde.
- ¿Y la alarma esa no le avisó que estaba ejecutando el robo?
- No, la alarma le indicó que se depositaron fondos hacia la cuenta en la red social.
Esta reunión se extiende por horas, casi todo el día. Tratar con alguien extranjero e ir traduciendo lo que dicen uno y otro dentro de un equipo de trabajo es agotador. López debe ir por café cada cierto tiempo para aclararse la garganta. Siendo una persona leída e instruida no le resultó difícil ascender como mano derecha del comandante. A veces lo ve como un tío grande que le da consejos y aprende mucho de él. Pero en el fondo desearía poder organizar un destacamento solo. Uno de élite con detectives que hablaran muchos idiomas y versados en tecnología. Solo son sueños se repite a veces.
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