El audaz atrevimiento con el que me sueño
no ha movido los cerros,
ni desviado los vientos,
pero sé su magnitud y trayectoria.
La tenaz perseverancia con la que te sueño
no ha medido tus pasos,
ni contado tus noches,
pero sé su ruta y desalientos.
La pronta realidad con la que sueño,
la pizca interminable de esperanza,
conoce que el sueño más potente
es aquel que tiene un nombre verdadero.
no ha movido los cerros,
ni desviado los vientos,
pero sé su magnitud y trayectoria.
La tenaz perseverancia con la que te sueño
no ha medido tus pasos,
ni contado tus noches,
pero sé su ruta y desalientos.
La pronta realidad con la que sueño,
la pizca interminable de esperanza,
conoce que el sueño más potente
es aquel que tiene un nombre verdadero.