Nýcolas
Poeta asiduo al portal
Los sueños nunca mienten,
presagian, intuyen o revelan.
La estupidez nace del oro,
que corrompe al mundo sin decoro.
Es en vano nuestra lucha,
vanidad dorada jamás escucha.
Ni los dioses con ella
emerger fuerzas pueden.
Y si de las miserias del mundo,
pútrida raíz, nace, será este el inframundo.
Será entonces necia lucha sin sentido;
¿estamos pues entonces condenados?
Veo el Horizonte en la fortuna del Ocaso,
si es inalcanzable, ¿pues para qué caminamos?
Pero se yerguen del pueblo voces sabias:
caminante al caminar hace bien al corazón.
presagian, intuyen o revelan.
La estupidez nace del oro,
que corrompe al mundo sin decoro.
Es en vano nuestra lucha,
vanidad dorada jamás escucha.
Ni los dioses con ella
emerger fuerzas pueden.
Y si de las miserias del mundo,
pútrida raíz, nace, será este el inframundo.
Será entonces necia lucha sin sentido;
¿estamos pues entonces condenados?
Veo el Horizonte en la fortuna del Ocaso,
si es inalcanzable, ¿pues para qué caminamos?
Pero se yerguen del pueblo voces sabias:
caminante al caminar hace bien al corazón.
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