Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

Ha pasado tanto el viento
esta mañana ante mi casa,
ha pasado ululando, silbando, empujando
ventanales y tejados,
ha entrado por rendijas y resquicios,
ha cantado, y sin embargo,
mis versos sólo saben que el viento
es una mano de Dios sin su derrota,
a veces es caricia, a veces manotazo,
siempre la huella de un camino ineluctable.
Y entonces, y porque mis versos
son también rayos que el sol
marca de luz ante los grises
y también el agua que hace fractales
ante el amor,
y también la montaña que sube con sus pechos
a dialogar con la ternura, y la brizna amarrada
que nació bajo el agua
a fecundar el aire,
cualquier tarde en que el olvido es el oeste,
cuando solo la mirada es Dios en nuestros ojos
y el viento nos marca
aún en la pasividad del horizonte.
3 de febrero 2015
Improvisación a partir de la imagen,
Postiado 3 de febrero 2015, primer lugar destacado