La Sexorcisto
Lluna V. L.
una se cansa de tantas campanadas
de sí misma,
sentada en el banco de un parque
con un Sol a 20 grados en pleno invierno
un pequeño pájaro me observa,
pero no me ve, solo contempla un espejo,
un sueño anclado a la gravedad
intentando contar una leyenda
que haga el dolor de huesos
no sea otra forma de escapar de ser yo,
pasan los vecinos en procesión
hacia arriba y yo hablo sola,
pasan los vecinos en desfile
hacia abajo y yo me contesto
el pajarito pía y yo maullo,
niños que juegan con los juguetes
y con el tiempo,
cuando el tiempo son mis ojos
al verlos con tanta alegría,
no quiero ser chafa
con el espíritu navideño,
al fin y al cabo la questión es divertirse
y si por el WhatsApp todas
las viejas amigas responden para quedar
como divas en un óceano de burbujas
no voy a ser yo quién diga al pájaro
que levante el vuelo y deje de cotillear.
de sí misma,
sentada en el banco de un parque
con un Sol a 20 grados en pleno invierno
un pequeño pájaro me observa,
pero no me ve, solo contempla un espejo,
un sueño anclado a la gravedad
intentando contar una leyenda
que haga el dolor de huesos
no sea otra forma de escapar de ser yo,
pasan los vecinos en procesión
hacia arriba y yo hablo sola,
pasan los vecinos en desfile
hacia abajo y yo me contesto
el pajarito pía y yo maullo,
niños que juegan con los juguetes
y con el tiempo,
cuando el tiempo son mis ojos
al verlos con tanta alegría,
no quiero ser chafa
con el espíritu navideño,
al fin y al cabo la questión es divertirse
y si por el WhatsApp todas
las viejas amigas responden para quedar
como divas en un óceano de burbujas
no voy a ser yo quién diga al pájaro
que levante el vuelo y deje de cotillear.
Última edición: