dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Había en el sur de Chile un ombú tan grande y viejo
que más de mil pájaros dormían en su frondosa copa.
Vivía el árbol solitario en un terreno desértico.
Expertos leñadores intentaron tirarlo al suelo
pero su madera que sabido es que es dúctil y blanda
repelía los hachazos y a las sierras eléctricas.
Del ombú cayó a la tierra un pequeño fruto negro
que se convirtió en una minúscula gota de agua
para ser después un charco del tamaño de un borojó
que el tiempo convirtió en un hermoso lago
con sus orillas tapizadas de bellas flores silvestres
donde vivían los cisnes,rojizos sapos y ranas cantarinas.
En sus tranquilas y cristalinas aguas
se bañaba una joven en las calurosas tardes de estío,
tan bella que los pájaros se posaban sobre sus miembros.
Tenía su voz el poder de convocar a los pájaros
que por miles acudían al escuchar su canto.
Un milagro convirtió el desierto en un paraíso,
leñadores,no convirtais el paraíso en un cementerio.
Eladio Parreño Elías
15-Abril-2011