Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esa era su verdad, era su baza;
¿cómo siéndolo todo, en teoría,
él sólo lo pensaba y lo decía,
se puede soportar tal añagaza?
Cosas verás que la razón rechaza,
pues siendo tan vulgar no aguantaría
lo mínimo en cualquier auditoría
y menos que tuviera mando en plaza.
Era un pelota, de poder hambriento,
moldeable, flexible y pocas voces
más cerca de la nada que otra cosa
que sin la sumisión no tiene asiento.
Creo, lector, que alguno tú conoces
igual que piensa el vate que esto glosa.
¿cómo siéndolo todo, en teoría,
él sólo lo pensaba y lo decía,
se puede soportar tal añagaza?
Cosas verás que la razón rechaza,
pues siendo tan vulgar no aguantaría
lo mínimo en cualquier auditoría
y menos que tuviera mando en plaza.
Era un pelota, de poder hambriento,
moldeable, flexible y pocas voces
más cerca de la nada que otra cosa
que sin la sumisión no tiene asiento.
Creo, lector, que alguno tú conoces
igual que piensa el vate que esto glosa.